La figura de Henry Ford es sobradamente conocida por todos los amantes y aficionados a los vehículos a motos. Nacido en 1863 en Greenfield, Michigan (Estados Unidos), su nombre estará eternamente ligado a la Ford Motor Company, la empresa que fundó para revolucionar el concepto de fabricación de automóviles.
Tras despegar y asentar su fama con el archiconocido modelo T, Henry Ford decide comenzar a fabricar otra clase de vehículos. Así, en 1920 funda junto a su hijo la Henry Ford & Son Ltd, asociada a la empresa madre y de la que pronto sale el tractor Fordson F, con motor de petróleo o gasolina.
Los duros años 20
Pese a que la producción de tractores de la nueva compañía despega notablemente, la crisis económica de la década de 1920 termina por pasar factura. La fabricación de tractores experimenta un ligero descenso y la compañía se ve obligada a cerrar 24 de las 30 fábricas que tenía abiertas por aquel entonces. En 1928, en un clima de patente recuperación económica, la fabricación de tractores se traslada a Irlanda e Inglaterra, lugar donde nace el modelo Fordson N, con motor a gasolina y ruedas de hierro. Los tractores de marca regresan con fuerza al terreno de juego.
Un acuerdo provechoso con final no feliz
Años después, en 1938, se llega a un acuerdo con Ferguson para fabricar conjuntamente tractores que incluyesen patentes de ambas marcas. El resultado de este pacto es notablemente exitoso, como se deja ver en el modelo 9N, diseñado bajo esta premisa conjunta. En 1945, Henry Ford II (nieto del fundador de la empresa) se hace cargo de la compañía. Cuando Henry Ford muere en 1947, Ferguson da por terminado el pacto de fabricación conjunta. Aun así, el nieto continúa elaborando tractores con patentes Ferguson. El resultado de este arriesgado movimiento fue un largo pleito entre ambas compañías que se resuelve finalmente con el pago a Ferguson de más de 9 millones de dólares.
Una nueva etapa para Ford
Durante la década de los 60, se suspende la fabricación de todos los modelos de tractores vigentes para comenzar una nueva serie de vehículos inaugurada con el Ford 2000.
En 1991, la fabricación de tractores para a manos de Fiat. Años después, los tractores elaborados por ambas marcas comienzan a venderse bajo el nombre New Holland.
El caso español
La relación de la marca con España se remonta a 1920, fecha en la que comienzan a importarse sus vehículos a la península ibérica. La implantación de la empresa como tal tiene lugar en 1923, concretamente en Barcelona y bajo el nombre de Ford Motor Ibérica, compañía que en un primer momento dependía fuertemente de la filial británica.
Años después, en 1954 y con un capital íntegramente español, la empresa se transforma en Motor Ibérica S.A., compañía que comienza a fabricar tractores y camiones bajo la marca Ebro. La relación de Ford con Motor Ibérica perdura hasta 1965, año en que se rompen los acuerdos con la empresa, aunque las relaciones con Ford Inglaterra continúan vigentes y en buen estado.
En este enlace pueden verse los repuestos agrícolas de Repuestos Fuster compatibles con tractores Ford.